
La querella por presunta agresión sexual contra el DAO sitúa a la cúpula policial ante su mayor crisis institucional.
Madrid, 18 de febrero de 2026 – Lo del DAO no es “un escándalo más”, es la radiografía de una cúpula politizada que Fernando Grande-Marlaska ha diseñado y sostenido durante años mientras se señalaba y se trataba de apartar a policías incómodos por decir lo que muchos pensaban.
Hablamos del número 1 entre los uniformados de la Policía. Formaba parte de una cúpula en la que el Director General está imputado judicialmente por delitos de prevaricación, acoso y coacciones en el marco de la persecución institucional contra Samuel Vázquez, por denunciar la degradación del modelo policial. Mucho discurso de ejemplaridad, mucha pose institucional… y mientras tanto, denuncias gravísimas dentro de la institución.

Y otra cosa debe quedar meridianamente clara: Sí, rige la presunción de inocencia, sólo faltaba. Será la Justicia quien determine si es culpable o inocente, pero si se confirman los hechos, no estamos ante un fallo individual: estamos ante el resultado de una estructura diseñada para proteger al poder, no a los policías ni a los ciudadanos.
Desde la asociación Una Policía para el Siglo XXI (@PoliciaSXXI) querremos mostrar nuestro apoyo absoluto a la víctima y denunciante. Si una subordinada ha sufrido abuso de poder, merece respaldo total y sin matices. El uniforme no puede ser escudo para nadie.
La Policía Nacional no es la cúpula de Marlaska. Es la base que patrulla, que se juega la piel y que lleva años soportando decisiones políticas nefastas. La institución sobrevivirá. Lo que no puede sobrevivir es este modelo de dirección sometido al poder político y dedicado a ajustar cuentas internas.
Todo cae por su propio peso. Y todavía queda mucho por caer.

