
Drogas, delincuencia y barrios degradados – Comparecencia en la Asamblea de Madrid
La Asociación Una Policía para el Siglo XXI participó en la Comisión de Estudio para abordar el impacto de las drogas en la Comunidad de Madrid, celebrada en la Asamblea de Madrid, a través de la intervención de su vicepresidente, Josema Vallejo, invitado por el grupo parlamentario VOX en la Asamblea de Madrid. Una comparecencia extensa, directa y basada en décadas de experiencia policial, que dejó un mensaje claro: España no se encuentra aún en un punto de no retorno, pero avanza peligrosamente por un camino que otros países ya recorrieron, con consecuencias devastadoras para la seguridad, la convivencia y los más vulnerables.
A continuación se puede ver el vídeo completo con la intervención íntegra, incluyendo el turno de exposición y el turno de réplica, donde se desarrollan en detalle todos los argumentos planteados durante la Comisión:
Consumo de drogas y aumento de la delincuencia
Desde el inicio de su intervención, el foco se situó donde rara vez se quiere mirar: el consumo de drogas como uno de los motores principales del aumento de la delincuencia y de la degradación de barrios enteros. Lejos de limitarse a grandes cifras o a organizaciones criminales de alto nivel, se expuso cómo el fenómeno de la droga permea toda la cadena delictiva, desde el pequeño consumo y el trapicheo hasta las estructuras criminales más complejas, afectando de forma directa a la seguridad cotidiana del ciudadano.
La teoría de las ventanas rotas y la escalada delictiva
Uno de los ejes centrales fue la explicación de la conocida teoría de las “ventanas rotas”, un principio básico de la criminología que advierte de cómo la tolerancia a los pequeños desórdenes —consumo visible de drogas, narcopisos, ocupaciones vinculadas al tráfico, vandalismo o control informal del espacio público— genera un efecto llamada que favorece la escalada delictiva. Cuando el Estado deja de intervenir en lo pequeño, lo grave termina por instalarse con normalidad.
Titulares, toneladas y abandono de los barrios
En este contexto, se criticó el modelo policial y político seguido durante décadas, centrado casi exclusivamente en grandes operaciones antidroga destinadas a incautar toneladas, obtener titulares y colgar medallas, mientras se abandona la seguridad de proximidad. La persecución del gran cargamento no evita que, mientras tanto, los barrios se degraden, los narcopisos se multipliquen y el delito cotidiano se consolide.
Bandas, violencia y control del territorio
La intervención abordó también el papel de las bandas organizadas, especialmente las denominadas bandas hispanas y otros grupos de carácter étnico o territorial, que utilizan la violencia y las riñas tumultuarias no como un fin en sí mismo, sino como un mecanismo para marcar y defender zonas de distribución de droga. Estas dinámicas, cada vez más visibles en la Comunidad de Madrid, responden a una lógica empresarial: control del mercado, delimitación de territorios y eliminación de la competencia.
Los más vulnerables como mercado y mano de obra
Lejos de la imagen estereotipada del gran narcotraficante, se expuso cómo las organizaciones criminales se nutren de los sectores más precarios de la sociedad, tanto como consumidores como mano de obra. Desde repartidores que complementan su salario transportando sustancias hasta menores captados en entornos vulnerables, la droga actúa como un factor de desestructuración social que ninguna política asistencial puede revertir una vez el problema está plenamente instaurado.
España, destino preferente del crimen organizado
Durante la comisión se recordó que España se ha convertido en un espacio especialmente atractivo para estas organizaciones, con más de trescientas estructuras criminales dedicadas al tráfico y distribución de drogas operando ya en el país. En una primera fase, estas organizaciones resuelven sus conflictos internamente, pero cuando el mercado se satura y la competencia se intensifica, la violencia acaba trasladándose al ciudadano medio, como ya ocurrió en ciudades europeas como Marsella o Malmö.
The Wire y el mito de seguir el dinero
En este marco se hizo referencia a producciones como la serie The Wire, citada durante la comisión para defender la persecución del rastro del dinero como solución principal. Frente a esa visión, se recordó cómo incluso en esos contextos ficticios —basados en realidades muy concretas— quienes intentaban seguir exclusivamente el flujo económico acababan neutralizados, evidenciando que el problema del narcotráfico es de enorme complejidad y no admite soluciones simplistas.
Cuando la política sanitaria llega tarde
Se subrayó que las políticas sanitarias y penitenciarias son necesarias, pero llegan tarde: cuando se activan, ya existe un adicto y, en muchos casos, un delincuente. La prevención real pasa por impedir que el consumo se normalice y por reforzar una acción policial eficaz y sostenida en el tiempo, capaz de actuar en las fases iniciales del problema.
La normalización del crimen
Otro de los puntos destacados fue la denuncia de la normalización del crimen. Situaciones que hace años habrían generado alarma social hoy se asumen con resignación: patrullas con sirenas constantes, hojas de servicio repletas de intervenciones diarias y una sensación de inseguridad que se ha integrado en la vida cotidiana. Mientras tanto, las fuerzas y cuerpos de seguridad son empleadas para suplir carencias estructurales, asumiendo tareas educativas y preventivas que corresponden a otros ámbitos, en detrimento de su función principal: garantizar la seguridad ciudadana.
Una advertencia final
La comparecencia concluyó con una advertencia clara: España aún está a tiempo de corregir el rumbo, pero para ello es imprescindible reconocer que el modelo actual no funciona. La droga, el delito y la degradación social forman un triángulo inseparable que exige una política penal y criminal firme, coordinada y realista, antes de que los problemas que hoy se minimizan acaben explotando con la misma crudeza que en otros países.
Desde la Asociación Una Policía para el Siglo XXI queremos agradecer al grupo parlamentario VOX en la Asamblea de Madrid la invitación y la oportunidad de participar en esta Comisión de Estudio, así como la confianza depositada en nuestra asociación y en nuestro vicepresidente, Josema Vallejo, para exponer el problema de las drogas desde una perspectiva policial, profesional y basada en la experiencia. Es un honor para nosotros que se cuente con @PoliciaSXXI en un debate de máxima relevancia para la seguridad, la convivencia y el futuro de la Comunidad de Madrid.
